12/04/2021

  • Investigación502

Valle Verde, el caserío que quedó endeudado tras Eta e Iota

  • Por Jessica Gramajo
21 de diciembre de 2020, 07:12

Para los pobladores del caserío Valle Verde, en Chisec, Alta Verapaz, la pérdida de sus viviendas a causa de los fenómenos naturales Eta e Iota les dejó un problema mayor: una deuda millonaria con Fontierras, la cual ahora se vislumbra totalmente impagable.

⭐️ Síguenos en Google News dando clic a la estrella

Con muchos sueños e ilusiones, 76 familias provenientes de diferentes partes del país iniciaron una nueva vida hace 10 meses, en el caserío Valle Verde. Nunca imaginaron que todos sus proyectos quedarían completamente destruidos, luego del paso de los fenómenos naturales Eta e Iota por el país.

Valle Verde está ubicado en la microrregión Lomas del Norte, de Chisec, en Alta Verapaz. El lugar se encuentra a unos 35 kilómetros del casco urbano municipal. El rudimentario camino es de terracería, solo se puede ingresar con vehículos de doble tracción y el viaje toma casi una hora y media.

En el lugar residen unas 400 personas. Llegaron a ese caserío, luego de luchar durante siete años para que el Fondo de Tierras (Fontierras) los apoyara con un terreno. Al lograrlo, con grandes ilusiones construyeron a martillazos sus viviendas, era un sueño cumplido. Al fin tendrían un lugar propio donde vivir.

  • Mira aquí la primera parte de la investigación:

El terreno no se los regalaron. Las familias, organizadas en la Asociación Nueva Vida, tienen una deuda de poco más de 3 millones de quetzales con Fontierra, entidad que les dio el terreno con la condición de ser autosostenibles y tenían un año de gracia para empezar a pagar, el cual culminaba en diciembre de este año.

Los pobladores se pasaron a su nuevo hogar en febrero y ya habían iniciado los primeros dos proyectos productivos y se preparaban para el tercero.

En el lugar residen familias procedentes de los municipios de Tactic y Chisec, Alta Verapaz; de Ixcán y Playa Grande, Quiché, así como de Baja Verapaz y Petén.

Fueron capacitados para implementar varios proyectos. Empezaron con un Bosque Energético, que los dotaría de leña para el consumo y para la venta, en el que invirtieron 31 mil quetzales. 17 hectáreas de terreno sembrado para ese proyecto se perdió.

Sembraron maíz, frijol, cacao, algunas plantas de cardamomo, achiote, árboles de naranja y de limón, que les serviría para su consumo diario, pero todo se vino abajo luego que Iota y Eta los dejara literalmente bajo el agua. Sus siembras se inundaron. En el lugar pareciera que hay un lago, pero no, era tierra, eran terrenos cultivados y listos para producir.

eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, familias afectadas, guatemala, soy502, jessica gramajo
Las siembras de maíz que tenían en el lugar quedaron destruidas por el agua, ahora todo está podrido. (Foto: Jessica Gramajo/Soy502)

Jamás imaginaron que todos estos meses de trabajo quedarían bajo el agua. Ahora, donde estaban sus siembras hay agua. La poza abarca cerca de cinco kilómetros a la redonda y tiene una profundidad de unos cuatro metros. En el fondo están varias casas, plantaciones, todos sus sueños y miles de quetzales perdidos.

  • Más abajo encontrarás el video reportaje de esta nota.

Noche de desesperación

La inundación los sorprendió durante la noche. Habían pasado cuatro días de lluvia. La primera casa comenzó a inundarse a eso de las 22 horas, no pensaron que llegaría a más, pero a las 2 de la mañana empezó el caos. "Por increíble que parezca, parecía que el agua brotaba del suelo, no solo era la lluvia, también salía abajo", narró Eduardo Maquín, secretario de la Asociación Nueva Vida.

Había gritos, desesperación. Las personas corrían tratando de salvar sus pertenencias y a sus familias. Se salvaron, ninguno murió, pero la mayoría de sus cosas quedaron bajo el agua. No tienen ropa, mucho menos camas donde dormir, y toda su cosecha ahora es alimento de peces que, supuestamente, llegaron del río y una pequeña laguna que se ubican a kilómetros del lugar.

eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozad
La mayor parte de los cultivos quedaron en el fondo del agua y sirve de alimento para peces. (Foto: Wilder López/Soy502)

Aún más incomunicados

Tras el paso de las tormentas y durante casi dos semanas, los habitantes de Valle Nuevo estuvieron totalmente incomunicados. Nadie sabía que estaban en el lugar.

El paso de la carretera principal quedó bloqueado por dos pozas gigantescas que les impedía ir a buscar ayuda. En el caserío no hay electricidad, así que tampoco tienen teléfonos celulares, ni redes sociales. Su caso no trascendió, pero ellos buscaban sobrevivir.

La ayuda comenzó a llegar después de las dos semanas, cuando varios de los residentes del caserío lograron informar de su situación. Una parte de las donaciones llegó en helicóptero, otra fue cargada por empleados municipales, vecinos y soldados que caminaron kilómetros con bolsas llenas de raciones de alimentos.

Luego, construyeron canoas para cargar la ayuda. Ahora les sirven para pescar y comunicarse con poblados aledaños que también siguen incomunicados.

"Yo me enfermé cuatro días. Ya no comía por ver mis cosas abajo del agua. Se quedó mi ropa, yo me quedé solo con un corte. Duele mucho, no sabemos quién va a responder por nosotros. Aquí tenemos mucha necesidad. Tan siquiera el Fondo de Tierras nos viniera a ver", lamentó Rosa Reyes Coy, líder del caserío Valle Verde.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Fabricaron canoas de emergencia para comunicarse con otras comunidades y para recoger la ayuda que les han llevado. (Foto: Wilder López/Soy502)

Hay mucha incertidumbre. Fontierras está enterado de su situación, ya que un ingeniero que da seguimiento al caserío se encontraba en el lugar cuando Eta provocó la primera inundación. No fue grande, pero destruyó parte de la siembra.

Las autoridades de la institución tampoco respondieron las preguntas de Soy502, ya que la comunicadora Social, Evelyn Vásquez, prometió apoyo, pero ya no respondió las llamadas ni los mensajes. Mientras tanto, la comunidad sigue bajo el agua.

Al momento de la publicación inicial de esta nota, Fontierras no se pronunció. El 23 de diciembre envió un comunicado donde reconoce que los residentes de Valle Verde tienen una deuda de más de 3 millones de quetzales y explican que se hará una evaluación de los daños y de las condiciones del terreno. "De acuerdo con los resultados se decidirá si la comunidad sigue en el mismo lugar y se reevaluarán las condiciones del crédito otorgado.

Esto dice Fontierra:

El Fondo de Tierras confirma que existe una deuda de tres millones de quetzales.
El Fondo de Tierras confirma que existe una deuda de tres millones de quetzales.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
La poca ropa que les queda la lavan en la gigantesca poza de agua, que utilizan también para comer. (Foto: Wilder López/Soy502)

Vidas en riesgo

Por si no fuera poco haber perdido todo y estar endeudados, ahora la comunidad se está enfermando. Junto con el agua vinieron los zancudos y otros insectos que les han provocado fiebres y fuertes dolores de cabeza.

Además, no tienen agua potable, por lo que están utilizando para su higiene personal y para el consumo, todo lo que está empozado. El problema es que al momento de la inundación también se rebalsaron las fosas sépticas y se mezclaron con la poza gigante. Ello sin contar que muchos animales de granja y silvestres fallecieron y también están bajo el agua. Lo que están consumiendo está contaminado.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Utilizan el agua empozada para el consumo y su aseo personal, pese a que está contaminada. (Foto: Wilder López/Soy502)

Eso les ha provocado diarreas, dolores de estómago, hongos en la piel y otras enfermedades. No pueden llegar ni al Centro de Salud porque el paso está bloqueado y las autoridades del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), solo está atendiendo a los afectados que se localizan en los albergues, así lo confirmó Julia Barrera, vocera de esa institución.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Las personas prácticamente viven bajo el agua, no tienen otra opción. (Foto: Wilder López/Soy502)

Incertidumbre y miedo

La depresión también los ha afectado. Ese es el caso de Rosa Reyes Coy, una mujer de más de 60 años, quien quedó a cargo de sus tres nietos luego de que su hija partiera hacia México en busca de oportunidades.

Doña Rosa residía en Tactic, Alta Verapaz, donde solo tenía una cuerda para sembrar y vivir. Fue una de las que inició la Asociación Nueva Vida. Luchó por su terreno durante siete años. 

"Yo, para salir adelante, me vine aquí. No vine a perder todas mis cosas. Yo no traje todo para perderlo, yo quería recuperar, quería tener algo en mi vida. Si no tuviera necesidad, no estaría aquí", expresó la mujer, entre lágrimas.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Rosa Reyes Coy, con más de 60 años, está a cargo de sus tres nietos. Uno de ellos presenta un evidente estado de desnutrición. (Foto: Wilder López/Soy502)

La vida en el nuevo caserío no ha sido fácil. Fontierras les prometió una ayuda mensual de 1 mil quetzales durante el primer semestre que estuvieran en el lugar, pero luego de 10 meses, solo les ha dado 3 mil quetzales. Hubo días que no tenían nada para comer, pero eso no fue un impedimento para sembrar maíz, con la esperanza de tener alimentos a futuro.

"El maíz que teníamos no lo iba a vender, nos serviría de comida mientras iban saliendo los otros proyectos", manifestó doña Rosa. De su primera cosecha, lograron 10 costales de mazorca. Cuando fue la primera inundación provocada por Eta, los lograron rescatar, pero con Iota perdieron todo. Su casa, sus alimentos, sus pertenencias, las mazorcas, todo.

La mujer cuida a un niño de dos años. Comentó que aún no camina. "No sé por qué", dijo, pero el menor está visiblemente desnutrido y, ahora, su vida peligra aún más.

MIRA AQUÍ EL VIDEO REPORTAJE: 

  

A empezar de nuevo

Sin respuestas de Fontierras, los residentes del caserío comenzaron a buscar una solución. En una Asamblea decidieron que trasladarán sus viviendas a lugares más altos. Así que ayudados con motosierras están cortando los árboles para obtener madera, que les permita construir de nuevo sus "champitas".

Luego de que bajó el agua en la calle principal, la Municipalidad les apoyó con un tractor para mover y aplanar los terrenos. Pero, aún no saben qué harán con las siembras y sus proyectos.

"Viendo la realidad de cómo está aquí, creemos con la Junta Directiva que será muy difícil que podamos ejecutarlos. Imagínese, cuánto invertimos ya y si vamos a gastar más, se nos puede perder", aseguró Maquín.

valle verde, eta, iota, chisec, alta verapaz, fenómenos naturales, viviendas inundadas, población en riesgo, enfermedades, agua empozada, guatemala, soy502, jessica gramajo, wilder lópez
Algunos residentes de Valle Verde están empezando a reconstruir sus hogares en lugares más altos. (Foto: Wilder López/Soy502)

No obstante, el alcalde de Chisec, Fidencio Lima Pop, es más optimista. Cree que al bajar la inundación, la tierra será más fértil y los pobladores tendrán cosechas mas productivas, pero sin el apoyo de Fontierras, será muy difícil para ellos.

Mientras tanto, la comunidad sigue endeudada y no tienen idea de cómo harán el próximo año para empezar a pagar la deuda de 3 millones de quetzales.

  • Mira aquí la primera parte del video reportaje:

  • NO DEJES DE LEER OTRAS INVESTIGACIONES:

Comentar
cerrar