En esta época del año, la piel se ve expuesta a la radiación ultravioleta y las quemaduras de sol son más frecuentes.
LEE: Vivir más, vivir mejor: cuidado y prevención en el adulto mayor
Para prevenir este daño, se deben tomar acciones para limitar la exposición directa al sol en horas de mayor intensidad sobre todo si vas a la playa o estás en la calle durante mucho tiempo.
Karla Peña, dermoasesora de Dermacenter aconseja: "El bloqueador solar refleja los rayos UV formando una especie de barrera sobre la piel, similar a un espejo. Por eso suele ser más espeso y de color blanco".
En cambio, el protector solar absorbe la radiación antes de que dañe la piel, por lo que generalmente tiene una textura más ligera y casi invisible. "Ambos son efectivos, pero el bloqueador suele ser mejor para exposiciones intensas, mientras que el protector es más cómodo para la rutina diaria", señala Peña.

Atención
Actualmente, muchos productos modernos y del área dermatológica son de "amplio espectro" combinan ambos mecanismos para ofrecer una protección completa.
Expertos afirman que, aunque muchas quemaduras solares son leves y se curan en pocos días, hay situaciones en las que es necesaria buscar atención médica.
Se debe acudir al médico si aparecen ampollas extensas, dolor intenso, fiebre, escalofríos, mareos, cambios en la visión o dolor ocular, náuseas, dolor de cabeza, piel blanca o entumecida o signos de deshidratación. También es recomendable consultar si la quemadura afecta a un niño pequeño o si la piel presenta hinchazón importante o infección.

Cuidados quemaduras leves
- Enfriar la piel con agua fresca durante unos 10 minutos. Evitar agua muy fría o hielo.
- Aplicar compresas húmedas durante 10-15 minutos varias veces al día.
- Tomar duchas frescas si la quemadura es extensa.
- Quitar anillos, pulseras o ropa ajustada antes de que aparezca la hinchazón.
- Beber abundante agua, ya que la quemadura puede causar deshidratación.

Errores, no lo hagas
- Aplicar hielo directo.
- Usar vaselina, mantequilla o productos con alcohol.
- Tomar baños calientes.
- Reventar ampollas o retirar la piel que se desprende.
- Aplicar aceite de coco inmediatamente después de la quemadura.

Bajo el sol
Las guías médicas aconsejan utilizar protectores de amplio espectro (contra rayos UVA y UVB) con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30. Estos deben aplicarse entre 20 y 30 minutos antes de exponerse al sol y reaplicarse cada dos horas o después de nadar o sudar. Un estudio reciente publicado en la revista Scientific Reports encontró que la aplicación de protector solar con FPS 30 antes de la exposición al sol redujo significativamente el daño celular y evitó la aparición de enrojecimiento causado por la radiación UV.
Recuperación
- Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como tomates, bayas, cítricos y granada.
- Incluir omega-3 (pescados, nueces o linaza) para reducir la inflamación.
- Beber más agua de lo habitual y evitar alcohol o cafeína.
- Mantener la piel hidratada y no exponerse al sol hasta que sane por completo.



