Cinco personas cercanas a Maduro son imputadas por la fiscalía estadounidense.
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El medio argentino Clarín informó que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó una imputación sustitutiva que amplía la causa abierta en 2020 y señala a Nicolás Maduro como presunto líder de una red de narcoterrorismo.
Según la fiscalía dicha red habría operado durante más de dos décadas utilizando estructuras del Estado venezolano.
De acuerdo con el expediente citado por Clarín, la acusación identifica a seis imputados y describe una presunta alianza entre funcionarios del régimen, grupos armados y organizaciones criminales para traficar cocaína hacia Estados Unidos.

Los cargos incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar drogas y delitos vinculados al uso de armas automáticas.
El primero es Nicolás Maduro Moros, acusado de encabezar el Cártel de los Soles y de usar cargos públicos para facilitar el tráfico de cocaína, otorgar pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y coordinar operaciones criminales junto a su entorno familiar.
Sigue Cilia Adela Flores de Maduro, a quien la Fiscalía atribuye la presunta aceptación de sobornos, la facilitación de contactos entre narcotraficantes y funcionarios.
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A la esposa de Maduro se le atribuye el mantenimiento de grupos armados para proteger el negocio de drogas, con acusaciones que abarcan secuestros y asesinatos por encargo.
La imputación también alcanza a Diosdado Cabello Rondón, acusado de usar su poder político y militar para proteger cargamentos de cocaína en puertos venezolanos y facilitar envíos hacia México y Estados Unidos.
También se encuentra imputado Ramón Rodríguez Chacín, señalado por presuntamente brindar protección y apoyo logístico a la FARC y el ELN, permitir campamentos de entrenamiento y recibir sobornos para evitar extradiciones.

El documento judicial menciona además a Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo de maduro y acusado de coordinar envíos de cocaína entre 2014 y 2015 en aeronaves de la estatal PDVSA con destino a Miami y Nueva York.
Finalmente, se identifica a Héctor "Niño Guerrero" Flores, presunto líder del Tren de Aragua, como responsable de proveer logística y escoltas armadas para proteger cargamentos de más de una tonelada de droga desde Venezuela.
Según Clarín, la imputación sustitutiva refuerza el alcance del caso iniciado en 2020 y consolida la tesis de la Fiscalía sobre el uso de instituciones estatales para actividades criminales transnacionales, un proceso que continúa en etapa judicial en Estados Unidos.





