El italiano Kimi Antonelli ganó el domingo el Gran Premio de Japón de Fórmula 1, en Suzuka, por delante de Oscar Piastri, de McLaren, mientras que Max Verstappen volvió a sufrir una decepción con su Red Bull en una carrera marcada también por el accidente sufrido por el británico Oliver Bearman (Haas).
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Estos son los puntos clave que dejó la tercera prueba del Mundial de Fórmula 1 de 2026:
¿Es Kimi realmente tan bueno?
El italiano, de 19 años, está en su segunda temporada en la Fórmula 1, pero Mercedes ya tiene que esforzarse al máximo para rebajar las expectativas que rodean al joven piloto.
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Hubo un componente de suerte en su victoria en Suzuka, ya que el coche de seguridad salió después de que sus rivales pararan en boxes, dejándole vía libre para aprovechar la situación. Aun así, mostró una madurez impropia de su edad para mantener el liderato hasta la bandera a cuadros, y su triunfo llegó después de haber sido el más rápido en la clasificación.
Antonelli lidera ahora el Mundial como el piloto más joven en hacerlo en la historia de la F1, y durante todo el fin de semana pareció más rápido que su compañero de equipo, George Russell.
La sorprendente mala salida de Antonelli demostró que todavía tiene mucho que aprender, pero eso difícilmente frenará las crecientes expectativas.
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"Ahora tenemos que protegerle de la gente que habla de campeonatos del mundo", dijo el jefe de Mercedes, Toto Wolff, tras la carrera.
Será una tarea complicada si Antonelli sigue rindiendo como lo hizo en Japón.
Verstappen, desilusionado
El neerlandés volador se mostró abatido en Japón y no sorprendió que cuestionara abiertamente su futuro en la Fórmula 1 tras la prueba.
El cuatro veces campeón del mundo ha sido implacable en sus críticas al nuevo reglamento del deporte, y volvió a hacerlo después de terminar octavo.
"Es realmente antinatural para el pilotaje", declaró a la BBC. "Y llega un punto en el que, sí, simplemente no es lo que quiero hacer".
McLaren había ganado en Suzuka en los últimos cuatro años, pero esta vez Verstappen estuvo muy lejos de los punteros.
Kimi Antonelli secured his second successive race win, this weekend
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Incluso saludó con un gesto burlón a un coche que le adelantó, sabiendo que no tenía la capacidad de contraatacar.
Verstappen aprovechará el parón de un mes antes del próximo Gran Premio, en Miami del 1 al 3 de mayo, para reflexionar sobre su futuro, y tal vez el tiempo alejado del deporte le venga bien.
Dijo que los jefes de la F1 "saben lo que hay que hacer" para abordar sus preocupaciones, pero lo que ocurra a continuación es una incógnita.
"No tienen que sentirse mal por mí, estaré bien", dijo Verstappen.
La seguridad, en primer plano
La seguridad volvió a situarse en el centro del debate después del accidente a alta velocidad del piloto británico Ollie Bearman, de Haas, a mitad de carrera en Suzuka.
Bearman, de 20 años, iba en carrera a toda velocidad, con su monoplaza a más de 300 km/h, mientras que el Alpine de Franco Colapinto circulaba 50 km/h menos rápido al estar recargando la batería eléctrica de los nuevos coches, con motores híbridos.
El británico evitó al argentino pero terminó enviando su coche contra una barrera de seguridad: Bearman acabó con una contusión en una rodilla y su coche quedó muy dañado.
Grande Kimi!
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El incidente provocó una avalancha de críticas de pilotos y equipos, que afirmaron que llevan tiempo advirtiendo de que las nuevas normas de la F1 lo hacían inevitable. Las reglas de ahorro de energía significan que los coches pueden circular a velocidades muy dispares en la pista al mismo tiempo.
Carlos Sainz, de Williams, dijo que Bearman tuvo "suerte" de que el accidente no ocurriera en un circuito rodeado de muros, y pidió a los jefes de la F1 que tomaran medidas.
El jefe de McLaren, Andrea Stella, se hizo eco de ello y afirmó: "No queremos esperar a que las cosas ocurran para poner en marcha medidas".
"Tenemos la responsabilidad de poner en práctica las acciones que, especialmente desde el punto de vista de la seguridad, deberían implementarse", señaló.




