Con unas libras de más la actriz contó en sus redes sociales cómo pasó por el camino de un personaje que admiró.
Esta soy yo semanas después de despedirme de Tami, en Dulce Familia, personaje que me llevó a una gran transformación externa pero también interna
"Desde muy joven comencé una batalla contra mi cuerpo porque no era "lo que debía ser". Mientras más me angustiaba por llenar las expectativas de los demás, de cómo debía verme, mi cuerpo más se resistía", contó.
"Con los años fui aprendiendo a negociar con mi cuerpo, a veces a las malas (con dietas demasiado estrictas y riguroso ejercicio), a veces a las buenas (relajándome, cuidándome y confiando). Después de mucho creía haber hecho las paces con el. Cuando llegó Tami y la oportunidad de interpretarla, la vida se me movió", dijo, admitiendo que regresar a una lucha con su cuerpo le conmovió, además afirmó que en este papel se sintió muy feliz.
"Puedo decir que sólo durante la filmación de la película, jugando a ser Tami, con la ropa de Tami, con su alegría y lejos de presiones; me sentí feliz. Comparto esto porque sé que como yo, muchas mujeres y hombres que me leen, pasan por esto toda su vida. A veces no se trata del peso, a veces es tu nariz, lo delgado de tus piernas, tu estatura… a veces es solo un sentimiento interno de no gustarte cuando te miras al espejo", expresó.