Los apoyos podrían llegar a más de Q 19,000 por hectárea, precisaron las autoridades.
OTRAS NOTAS: Cafés de Guatemala están en el listado "100 World's Best Coffee Shops"
El Instituto Nacional de Bosques (INAB) intensificó su acercamiento con el sector cafetalero nacional para promover la incorporación de productores a los programas de incentivos forestales en sistemas agroforestales.
La modalidad combina árboles forestales y cultivos de café en una misma parcela, con el objetivo de fortalecer la productividad, la conservación ambiental y las economías rurales.
De acuerdo con la institución, un productor que implemente un sistema agroforestal de café en una hectárea podrá acceder a incentivos forestales de hasta Q 19,600.00 durante la vigencia del proyecto.
Para lograrlo los caficultores deberán cumplir con la densidad inicial requerida la cual es de 450 árboles por hectárea.
El gerente en funciones del INAB, Luis Francisco Hilton, señaló que el programa representa una oportunidad adicional de ingresos para las familias dedicadas a la caficultura.

"Con Probosque estamos creando oportunidades económicas para las familias guatemaltecas. Comentamos a los caficultores cómo mejorar las condiciones productivas de sus fincas", precisó el funcionario.
Agregó que el incentivo no sustituye los ingresos del café, sino que se suma a ellos, "mientras generan beneficios, ambientales y sociales y aumentan la producción en sus tierras".
La institución destacó que este mecanismo busca impulsar la recuperación de la cobertura forestal, la protección de los recursos naturales y el fortalecimiento de las economías rurales.
Según el funcionario los sistemas agroforestales permiten mejorar las condiciones de producción de las fincas cafetaleras al tiempo que generan beneficios ambientales, como la conservación de fuentes de agua y el incremento de la biodiversidad.
LEA MÁS: Café de Reyes: El proyecto que empezó con una mesa y hoy conquista el mundo entero
El programa de incentivos forestales se desarrolla en el marco de Probosque, una política con una vigencia de 30 años que se extenderá hasta 2046.
Según el INAB, este horizonte de largo plazo garantiza acciones orientadas a la conservación, el manejo y el desarrollo sostenible de los recursos forestales del país, así como la generación de beneficios sociales y económicos para las comunidades rurales.
Para 2026, la entidad prevé que más de 43 mil proyectos forestales, equivalentes a más de 317 mil hectáreas de bosque, promuevan el manejo sostenible en todo el territorio nacional.
Asimismo, estima que estas iniciativas generarán más de 52 mil empleos en áreas rurales, beneficiarán a más de 46 mil 600 familias y aportarán alrededor de Q680 millones a la economía nacional.





