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Isabel Amorín: “Todo comenzó con un proyecto de universidad”

  • Por Fredy Hernández
Isabel ha desarrollado una propuesta innovadora para tratar de solucionar la contaminación de las aguas en Guatemala. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Isabel ha desarrollado una propuesta innovadora para tratar de solucionar la contaminación de las aguas en Guatemala. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

En ocasiones, los grandes proyectos que cambian al mundo surgieron como un proyecto de universidad, que con apoyo y mucha dedicación, se convierten en exitosas propuestas mundiales, esto principalmente en el campo de la ciencia y tecnología.

Es más o menos lo que vive en estos días Isabel Amorín, la joven científica guatemalteca que presentó su proyecto de investigación, con el que se puede limpiar el agua de colorantes arrojados por textileras a ríos y lagos.

Se trata de un filtro hecho de un polímetro conocido como quitosano, este se obtiene del exoesqueleto de crustáceos como los camarones, langostas y cangrejos

Su proyecto obtuvo un reconocimiento en Suiza, y el portal de El País de España dedicó un reportaje que luego se compartió en toda Guatemala para conocer la propuesta de la química recién graduada de la Universidad de San Carlos.

“Todo comenzó como un proyecto de la universidad en la que empezamos a trabajar con esta molécula que es muy versátil y luego quisimos aplicarla a un problema nacional que es la contaminación de ríos y lagos, causada por colorantes textiles. Podemos ver el río Platanitos de color rojo o verde y es un problema que debemos atacar”, explica Amorín.

La científica explica que remediar aguas contaminadas por colorantes con tecnología como la electroquímica o la ósmosis, es muy caro y que el país no cuenta con los recursos para la inversión de estas tecnologías por parte de las textileras

"Es por eso que quisimos darles esta solución a los productores para poder remediar sus aguas. Lo que estamos trabajando es el mejoramiento de un prototipo de filtro que utilice esto para llegar artesanos textiles y lograr con grandes textileras que puedan utilizarlo como una opción para el tratamiento de aguas", agrega. 

Del laboratorio al campo

Isabel ha recibido apoyo en Suiza para llevar a una fase de prueba de campo el filtro. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Isabel ha recibido apoyo en Suiza para llevar a una fase de prueba de campo el filtro. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Las pruebas en las que ha trabajado Isabel han sido a nivel de laboratorio, pero el mayor reto es hacerlo directamente en el campo, donde las condiciones varían. 

"Al aplicarlo en campo son muchos los factores que cuentan, entonces hay que hacer otra investigación más. En laboratorio tenemos los colorantes separados, mientras que en los ríos van mezclados. Es por eso que tenemos que ver cómo funciona y cómo se adapta, por lo que es necesario otro estudio", reflexiona. 

Amorín agrega que se está en búsqueda de textileras que se quieran sumar al proyecto para probar el prototipo del filtro

Tras participar en una aceleradora en Suiza, Isabel obtuvo el apoyo para iniciar la investigación de campo y poder obtener resultados sobre este filtro

Mucha teoría, poca práctica

Isabel Amorín resalta que existen muchos estudios de soluciones, pero que únicamente se desarrollan en el laboratorios y no se aplican. 

"Se han desarrollado muchas investigaciones, pero queremos ver cómo la academia nos ayuda a aplicarlo y que no se quede en una teoría", apunta. 

En la actualidad, Isabel cuenta con el apoyo de varias empresas productoras de crustáceos para desarrollar el filtro, pero sabe que aún tiene un camino largo por recorrer para lograr que su propuesta pueda brindar la solución a uno de los problemas que afecta a Guatemala, la contaminación de los ríos y lagos. 

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18 de diciembre de 2018, 13:12

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