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Mejores y peores ministros de Gobernación

  • Por Dina Fernández
Carlos Menocal y Mauricio López Bonilla. (Fotos: Soy502/Nuestro Diario) (Diseño: Javier Marroquín/Soy502) 

Carlos Menocal y Mauricio López Bonilla. (Fotos: Soy502/Nuestro Diario) (Diseño: Javier Marroquín/Soy502) 

En un país como el nuestro, donde la información oficial sobre la gestión gubernamental es limitada y poco confiable, resulta difícil evaluar el desempeño de los funcionarios. Las percepciones pueden jugarnos una muy mala pasada.

Por fortuna, cada vez hay más datos duros para analizar la marcha del gobierno, así como tanques de pensamiento, investigadores sociales e incluso colegas periodistaas capaces de trabajar con esos números y hacer una disección más objetiva --y racional-- de la realidad.

Uno de ellos es el politólogo Carlos Mendoza, cuyas valiosas investigaciones sobre la violencia homicida en Guatemala han enriquecido enormemente el debate en los últimos años y nos han permitido establecer con mayor certeza retrocesos y avances en el tema del combate a la inseguridad. 

Ahora que el "affaire Sperisen" ha dado de qué hablar sobre el desempeño de la administración Berger en ese campo, Carlos Mendoza tuvo el buen tino de cruzar los datos de violencia homicida en Guatemala y separarlos por la gestión de cada ministro que hemos tenido a partir del año 2000 y compartir la gráfica en Twitter. 

Aquí podemos ver en toda su contundencia, quiénes han sido buenos ministros y quiénes no. Los del FRG, de Byron Barrientos a Arturo Soto, fueron malos, malos. Pero duelen los ojos de constatar los resultados de Carlos Vielmann: pésimos, los peores de todos. Del escándalo de los diputados salvadoreños a los muertos del Infiernito y la misma toma de Pavón (aunque la hayamos aplaudido al principio), todo acabó en desastre.

Tuvo que llegar doña Adela de Torrebiarte para empezar a poner orden en el Ministerio después de la salida de Vielmann. ¿Quién hubiera dicho en este país machista que doña Adela de Torrebiarte iba a dejar una mejor gestión que un tipo rudo como Vielmann? Pues ya ven...Ahí están los datos: hablan por sí solos.

La administración de la UNE también tuvo un inicio complicado, hasta la llegada de Carlos Menocal. Los números son claros: fue bajo su guardia que la violencia que nos agobia se comenzó a frenar. Los datos y la historia deben reconcerle este mérito a un periodista, no un experto en el tema, que tomó el timón del Ministerio más complejo y más cuestionados en medio de condiciones supremamente difíciles. Esa misma justicia debe hacerle la historia a Rodolfo Mendoza, publicista de profesión, quien encabezó la cartera de Gobernación en la administración de Álvaro Arzú, en los años 90. Esta gráfica no incluye los resultados de Mendoza, pero recuerdo muy bien que también son sobresalientes, pese a que en su momento fue duramente criticado (por mí incluida...).

Por fortuna, Mauricio López Bonilla ha sido capaz de mantener la tendencia hacia la baja que muestra la tasa de homicidios desde el último trimestre de 2009. Contra estos números no se puede discutir: López Bonilla ha hecho un buen trabajo en lo que a esta tasa se refiere y creo que el público así lo reconoce.

Es vital que Guatemala cuente con este tipo de información para que podamos evaluar a nuestros gobernantes y funcionarios quitados de simpatías u odios personales, así como de lealtades mal entendidas. Sólo con información concreta podremos dilucidar qué políticas públicas deben tener continuidad y cuáles, en definitiva, debemos erradicar para siempre.

Comparto los datos que trabajó Carlos Mendoza en el afán de que reflexionemos sobre lo que nos muestra la evidencia de cara a esa búsqueda que todos anhelamos: erradicar los crímenes de sangre.

¿Lograremos mantener esa curva hacia abajo? De nosotros depende. 

 

11 de junio de 2014, 23:06

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