27/02/2021

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Muere Marcos Mundstock, fundador y genio de "Les Luthiers"

  • Por Erivan Campos
22 de abril de 2020, 10:04
El humorista argentino fallece en Buenos Aires a los 77 años. (Fotomontaje Erivan Campos)

El humorista argentino fallece en Buenos Aires a los 77 años. (Fotomontaje Erivan Campos)

Hace dos días, la falsa noticia sobre su muerte que se había disparado entre los medios causó indignación, sin embargo esta vez es cierto. Murió Marcos Mundstock. Es el tercer integrante de la formación original de Les Luthiers que muere, tras Gerardo Masana en 1973, a los 36 años, y Daniel Rabinovich en 2015, a los 71.

 DISFRÚTALOS CON UN POCO DE LUTHERAPIA:

 

Conoce a Mundstock

Fue actor, guionista, locutor, músico y sobre todo arquitecto de mezclas hilarantes.
Nació en Santa Fe el 25 de mayo de 1942, en una familia de inmigrantes judíos asquenazíes procedentes de Rava-Ruska, una ciudad de la región de Galitzia, que alguna vez fue Polonia y actualmente es parte de Ucrania.

Sus voz de bajo fue la clave de su personalidad, en la que los límites entre lo serio y lo absurdo nunca estaban del todo claros con los genios del humor. 

Con el lado más formal de esa voz fuerte y engolada, en sus comienzos Mundstock trabajó en publicidad, en radio y televisión, hasta que el éxito de "Les Luthiers" lo absorbió por completo. Junto a Gerardo Masana, es el creador de Johann Sebastian Mastropiero, imaginario compositor cuya obra sostuvo muchas de las piezas musicales de Les Luthiers.

 

 

En los últimos años participó de la película "Mi primera boda" (2011) con el papel del Padre Patricio. También locutó la voz del ermitaño en Metegol y actuó en "El cuento de las comadrejas", una remake de "Los muchachos de antes no usaban arsénico", dirigida por Juan José Campanella.

A principios de este año había anunciado públicamente su alejamiento de los escenarios, a raíz de sus problemas de salud. 

 

 

El comunicado de Les Luthiers

En sus cuentas de redes sociales expresaron:

"Hoy preferimos evocar todo lo que Marcos nos brindó y conservaremos con nosotros para siempre. Nos quedará el recuerdo de su voz, única e inconfundible. Y de su presencia sobre el escenario, con su carpeta roja y frente al micrófono, que cautivaba al público antes de decir una sola palabra. Nos quedará su profesionalismo. Su autoexigencia, su ética de trabajo y su respeto extremo por el público, valores que todos compartimos y que él defendió desde el momento de la creación misma de Les Luthiers. Nos quedará el recuerdo de su compañerismo, tanto en lo profesional y en lo personal. La inteligencia de sus comentarios y su respeto por las opiniones ajenas, aún en la disidencia.
Nos quedarán grabados los aprendizajes compartidos que hicimos a lo largo de tantos años. Los lugares del mundo que descubrimos juntos. La sorpresa que compartíamos cada vez que Les Luthiers dada un nuevo salto y llegaba más y más lejos. Nos quedará el recuerdo de sus chistes cotidianos, rápidos y asombrosamente ingeniosos, listos para brindarnos una chispa de alegría en todo momento, en las buenas y en las malas. Nos quedarán tantas cosas de Marcos, que aun en medio de la tristeza y el dolor que estamos viviendo, no podemos dejar de agradecer a la vida, y de sentirnos privilegiados de haber recorrido con él todo este tramo del camino.

Ha partido uno de los genios del humor limpio, de la grandiosidad musical y literaria, uno de aquellos que se vuelven mito, leyenda imborrable para la humanidad.

 

 *Con información de El País

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