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Pandillero se somete a cirugía e intentó borrar sus huellas

  • Por AFP
30 de noviembre de 2019, 16:11
El pandillero se realizó cortes en la yema de los dedos para tratar de borrar sus huellas dactilares. (Foto: archivo con fines ilustrativos) 

El pandillero se realizó cortes en la yema de los dedos para tratar de borrar sus huellas dactilares. (Foto: archivo con fines ilustrativos) 

La Policía Nacional Civil (PNC) recapturó a un líder de la peligrosa pandilla Mara Salvatrucha (MS), fugado de la prisión de máxima seguridad El Boquerón en junio de 2016.

Se trata de Edgar Herrera Zúñiga, alias "El Falcon", de 30 años. La captura se realizó la noche del viernes en una colonia de San Andrés Itzapa, Chimaltenango, dijo a periodistas Wendy Yulissa Cordero, subinspectora de la PNC. 

Con el dispositivo que identifica las huellas se logró comprobar la identidad del pandillero. (Foto: PNC)
Con el dispositivo que identifica las huellas se logró comprobar la identidad del pandillero. (Foto: PNC)

Comentó que luego de ser interceptado, el sujeto se identificó con una licencia de conducir con el nombre de Juan Carlos Gómez García; pero un identificador de huellas comprobó que se trataba de Herrera Zúñiga.

El pandillero, quien tiene el cuerpo tatuado con la palabra Salvatrucha y las iniciales MS que identifican a esa pandilla, era buscado desde el 15 de junio de 2016, tras evadir los controles de la cárcel de máxima seguridad de El Boquerón, en Santa Rosa.

Cumplía una condena por homicidio y lesiones graves. Cordero comentó que "El Falcon" supuestamente habría reanudado sus actividades delictivas.

Actualmente, lideraba una célula de la Mara Salvatrucha que se dedica a "las extorsiones y sicariato en contra de comerciantes, chóferes y propietarios de buses de transporte extraurbano que cubren la ruta hacia el occidente del país", informó la subinspectora.

Asimismo, comentó que para evadir a la justicia, el delincuente hizo cambios a su rostro, probablemente a través de cirugías, y también intentó cambiar sus huellas dactilares a través de cortes en las yemas de los dedos.

Guatemala vive una ola de criminalidad que deja unas 4,500 muertes por año, casi la mitad de las cuales están ligadas a las actividades del narcotráfico y de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, dedicadas a la extorsión de comercios y transportistas.

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