El Barrio San Francisco, un pilar del Centro Histórico de Guatemala, destaca por su riqueza histórica y arquitectura clásica. Desde sus orígenes en el Valle de la Ermita hasta su evolución como terminal ferroviaria y sede religiosa, este sitio emblemático alberga tesoros
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Una de las áreas con mayor riqueza histórica, caracterizada por sus destacadas estructuras que permiten conocer la cultura guatemalteca, es el barrio de San Francisco, ubicado en el Centro Histórico.
De acuerdo con la información de la Dirección del Centro Histórico de la Municipalidad de Guatemala (DCH), el origen de este se remonta al traslado de la ciudad al Valle de la Ermita, cuando se otorgó a los religiosos un terreno a más de 200 varas al sur del límite urbano, posteriormente, fue conocido como San Francisco, El Viejo.

"Con el paso del tiempo, en 1787, los religiosos abandonaron su templo provisional y se trasladaron a un nuevo espacio que abarcaba desde la 13 a la 15 calle y de la 6a. a la 8a. avenida", menciona la DCH.
A partir de 1800 comenzó la construcción de la iglesia y dos décadas después se gestionaron los permisos para la edificación de torres campanario de 55 metros de altura. El templo fue concluido en 1851; sin embargo, se vio afectado por expulsiones religiosas, saqueos de objetos de valor y múltiples transformaciones.

Sus instalaciones llegaron a funcionar como sede de correo y telégrafo, estación de ferrocarril que conectaba con Amatitlán, Escuintla y el Puerto de San José; pero con el tiempo se instaló la estación central en la 18 calle, abandonando la terminal ferroviaria.
"El convento también fue convertido en sede policial, entre otros usos, tras la expropiación liberal de 1871", agrega la institución.

Con el paso del tiempo, los terremotos de 1917, 1918 y 1976 causaron daños significativos, lo que obligó a constantes reconstrucciones y culminó con la demolición definitiva del convento en 1979. A pesar de ello, la iglesia se ha mantenido como un espacio histórico, religioso y político de gran relevancia para los guatemaltecos.

Hermosa infraestructura
En relación con la arquitectura, cuenta con un estilo clásico y renovado. Su fachada, sobria pero imponente, añade columnas y elementos que reflejan el efecto europeo de la época, mientras en su interior se resguardan altares y detalles artísticos de gran valor histórico.

Más allá de su estructura, el barrio de San Francisco aún conserva espacios que han evolucionado hasta convertirse en un lugar rodeado de historia, como el Museo Casa MIMA, que permite conocer sobre épocas pasadas.

A esto se suman lugares contemporáneos, como el restaurante La Mezquita, que aporta diversidad cultural gastronómica.

Según la comuna, indica que a lo largo de los años el barrio es muestra de la vitalidad del corazón de la ciudad. Siendo un escenario de tradiciones, expresiones de fe y acontecimientos históricos que lo consolidan como un sitio emblemático del Centro Histórico, atrayendo a visitantes interesados en la historia de Guatemala.




