19/06/2021

  • Investigación502

El top 10 de contratistas de la pandemia

  • Por Soy502
10 de mayo de 2021, 04:05

Para la mayoría de guatemaltecos, la pandemia del nuevo coronavirus ha sido una etapa de pérdidas y privaciones. Sin embargo, en toda crisis hay ganadores y el Covid-19 ha ofrecido una oportunidad enorme de crecimiento para algunos empresarios, entre los que destacan los proveedores del Estado de productos médicos y farmacéuticos.

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Para determinar qué empresas han obtenido más contratos del sector público durante la pandemia originada por el SARS-CoV-2, Soy502 usó una metodología aproximativa. Consultó con empresarios del sector y revisó algunas de las licitaciones de productos y equipamiento médico más importantes de los últimos tiempos. A partir de ahí, estableció una lista de más de 30 de los principales proveedores históricos del sector salud.  Al revisar en Guatecompras quiénes han sido adjudicados con más contratos y licitaciones durante el primer año de la pandemia, 2020 y el primer trimestre de 2021, estableció esta lista de empresas.

  • Top 10 proveedores de la pandemia

Soy502 también estableció cuáles son las empresas que desde la creación del portal de Guatecompras en 2003 aparecen con mayores asignaciones de contratos del sector salud.

  • Cuadro Top 20 proveedores históricos

Coronados por el Covid-19

Dos empresas destacan en la primera lista, de proveedores de la pandemia: las de más reciente creación que evidencia un ascenso meteórico. Se trata de las  empresas Aria Pharmaceutical Group y Aviv Pharma. La primera facturó para el estado entre 2020 y 2021 casi 103 millones de quetzales, mientras que Aviv Pharma recibió contratos públicos por casi 83 millones de quetzales.

Esto es notable porque ambas empresas son de reciente fundación. Según los registros del portal de Guatecompras, la empresa Aria Pharmaceutical Group fue constituida apenas en 2019 mientras que Aviv Pharma, en 2014. Ambas  fueron constituidas por el mismo notario, Diego Santamarina Cárdenas, y reportan el mismo domicilio fiscal: la bodega 409 del condominio empresarial Cortijo 2, que se encuentra sobre la Calzada Atanasio Tzul, en la zona 12 capitalina. Adicionalmente, cuentan con el mismo representante legal: Alejandro de Dios Nájera. Se les contabilizó juntas porque dadas estas coincidencia, parece lógico suponer que se trata de un mismo grupo empresarial o de uno con una constitución propietaria similar.

Según reportes del extinto portal de noticias Nómada, una de las ventajas de Aviv Pharma es que logró el registro sanitario del fármaco conocido como Remdesivir, el cual ha sido utilizado para pacientes graves de Covid19.  

Labymed es otro jugador relativamente reciente que ha sido beneficiado en la pandemia. Aunque según el portal de Guatecompras esta empresa tiene ya veinte años, de 2019 a 2020 sus ventas crecieron en 60%, pasando de 146 millones de quetzales facturados al Estado a 234 millones. Según fue revelado en citaciones parlamentarias convocadas por la bancada UNE, Labymed ha sido el principal proveedor de pruebas de Covid19 y a eso se debería, principalmente, el crecimiento en sus ventas.

Gustavo Alejos, el perdedor

Al cotejar la lista de proveedores históricos con la de principales proveedores de la pandemia, también se hace patente que algunas farmacéuticas que solían ser de los principales proveedores históricos del sector público de la salud, han perdido terreno en ese cotizado y polémico mercado.

Un ejemplo que llama la atención es el de tres empresas farmacéuticas que el Ministerio Público ligó al empresario recién sancionado por la Ley Magnistky, Gustavo Alejos, quien se inició en este sector como ejecutivo de Agencias J.I. Cohen, empresa de la que se desligó completamente en 2014. Las tres empresas farmacéuticas ligadas a Gustavo Alejos en acusaciones de tribunales —Droguerías Colón, Evopharma y Sabiapharma— redujeron ventas durante la pandemia, según el portal Guatecompras.

De estas tres empresas ligadas a Alejos, dos figuran aún entre el top 20 de proveedores históricos: Evopharma, en la posición número 13, con ventas por más de 176 millones de quetzales, y Droguería Colón, en la posición 18, con ventas por casi 131.5 millones de quetzales.

Sin embargo, Guatecompras no reporta contratos adjudicados a Evopharma en 2021. En 2020 sus ventas al Estado sumaron poco más de 11 millones de quetzales, pero fueron ostensiblemente menores que en 2019, cuando esa empresa obtuvo contratos por casi 63.5 millones. Es decir, de 2019 a 2020, Evopharma experimentó una caída de más del 80% de su facturación al sector público de salud.

Droguería Colón tuvo mejores resultados. En 2020 y 2021 ha vendido cerca de 16 millones de quetzales, según el portal de Guatecompras. Sin embargo, está lejos de facturar para el Estado los más de 25 millones que le vendió en 2015, el año en que Alejos se entregó a la justicia, o los 24 millones que vendió en 2009, cuando Alejos era secretario privado del entonces presidente Álvaro Colom. 

Sabiapharma es otro proveedor histórico importante, aunque no aparece entre los 20 primeros: desde su constitución en 2011 hasta el último año que facturó al Estado, 2016, le fueron adjudicados 114 millones 375 mil quetzales en contratos públicos. Sin embargo, a partir de ese momento, una vez Gustavo Alejos empezó a sumar causas en su contra en tribunales, ya no volvió a registrar ventas para el sector público de salud.

Otra empresa que no tuvo un crecimiento explosivo en la pandemia fue Servicio de Comercio, ligada al empresario farmacéutico Eduardo Jarquín. Aunque aparece en el top 10 de los proveedores de la pandemia, con ventas con el Estado por más de 68 millones de quetzales, esta compañía figura en la posición 8 de proveedores históricos, con ventas por casi 330 millones de quetzales- En 2020, las ventas esta empresa al Estado fueron menores que en 2019 y ni siquiera se acercaron a los 57 millones facturados al gobierno de Jimmy Morales en 2017, su mejor año en ese sector.

Los de siempre

No es de extrañar que algunos de los principales proveedores de la pandemia, como Agencias J.I.Cohen, Agefinsa, Compañía de Equipo Médico, o Productos Roche también sean algunos de los principales proveedores históricos del sector salud. Según los portales electrónicos de información de las propias empresas, J.I. Cohen lleva más de 50 años de operar en el mercado, Agefinsa opera desde hace 27 añosCasa de Equipo Médico anuncia en su logo que se fundó en 1964, hace casi seis décadas, mientras Productos Roche es parte de una multinacional que entró a Guatemala en 1969, también hace más de medio siglo.

Un hecho que llama la atención es que los proveedores históricos más importantes, y los que mejor se posicionaron con la pandemia, J.I. Cohen y Agefinsa, han enfrentado señalamientos públicos por sobre valoración de medicinas y tráfico de influencias para lograr adjudicaciones de contratos. El fundador y accionista principal de J.I. Cohen fue directamente procesado por la Fiscalía Especial Contra la Corrupción. Agefinsa está vinculada al Partido Patriota y estuvo temporalmente inhabilitada como proveedora de Salud en 2015, precisamente por ese tipo de señalamientos, cuando Mariano Rayo fungió como ministro de la cartera.

En busca de un remedio

"Uno de los desafíos más importantes de nuestro país es garantizar que el sistema de contratación pública genere las condiciones óptimas para comprar equipo médico y medicamentos que lleguen a la mayor cantidad de usuarios", afirma el director ejecutivo de la gremial de distribuidores de productos farmacéuticos, Rubén Morales. "Necesitamos procesos transparentes, eficientes, que garanticen la mejor calidad al mejor precio". Un ejemplo de ello, según Morales, sería el sistema de UNOPS, utilizado por el Seguro Social, que ha mejorado y transparentado la gestión de contratos de esa entidad. "Más allá de pensar en leyes y regulación, a veces la clave está en el recurso humano que interpreta y aplica estas regulaciones con procesos transparentes".

El centro de pensamiento Diálogos ha estudiado las "banderas rojas" elevadas por las compras del Ministerio de Salud en la pandemia, especialmente bajo la modalidad de contrato abierto. "Existen incentivos perversos en el sistema actual", asegura la investigadora social de Diálogos, Sofía Montenegro. "(Hay) poca competencia. Los mismos actores de siempre se coluden y se ponen de acuerdo para simular que compiten cuando en realidad han pactado con anterioridad cuál de los oferentes será beneficiado en el concurso. Ese comportamiento es bastante típico y es más difícil de regular".

La investigadora añadió que los estudios de Harald Waxenecker han mostrado los mecanismos de la llamada "economía de captura", de tal forma que las mismas empresas suelen ser las que resultan adjudicadas con grandes contratos a lo largo de varios gobiernos, lo cual desnuda la falta de competencia. "Necesitamos generar los incentivos y las oportunidades de mercado para fomentar una competencia real", indica Montenegro, con el fin de  optimizar el uso de los recursos del Estado y beneficiar a las personas que necesitan y usan los servicios públicos de salud.

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