La negociación política que antecedió la elección de magistrados del TSE y el hecho de haber escogido a "los menos malos" figuran entre los aspectos mejor valorados del proceso para integrar las autoridades electorales del período 2026-2032.
OTRAS NOTICIAS: ¡Casi por unanimidad! Oficialismo y oposición eligen magistrados del TSE
La designación de magistrados titulares y suplentes, realizada el pasado 10 de marzo en el Congreso de la República, dejó opiniones divididas. Aunque expertos reconocen como positivo el nivel de acuerdos alcanzados en el Legislativo, también advierten que la elección se hizo a partir de una nómina con pocas opciones idóneas.
Entre las principales preocupaciones figura la falta de experiencia en materia electoral de algunos de los electos, así como dudas sobre la independencia, moralidad y honorabilidad de otros. A criterio de analistas, uno de los mayores retos será que la nueva magistratura actúe en consenso y no de forma individual, como ocurrió con los dos últimos tribunales.

Para María Isabel Bonilla, consultora asociada del CIEN, más allá de la elección, lo importante es el desafío inmediato que tendrá el nuevo TSE: preparar un proceso electoral que está "a la vuelta de la esquina". Por ello, consideró necesario dar seguimiento a su gestión, exigir un cronograma de trabajo y demandar transparencia total.
El analista independiente Renzo Rosal valoró la negociación alcanzada en el Congreso, al considerar que ese es el papel que debe cumplir un parlamento. No obstante, afirmó que se terminó optando por "lo menos malo", debido a que la nómina enviada por la Comisión de Postulación también era débil.

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales, Sonia Gutiérrez, destacó como un logro que no fueran electos los candidatos más cuestionados por la ciudadanía y subrayó la capacidad de consenso mostrada por los diputados durante la votación.





