Descubre cómo el turismo comunitario q'eqchi' transforma Alta Verapaz. Desde Semuc Champey hasta las Grutas del Rey Marcos, las comunidades locales lideran el desarrollo sostenible, preservando su cultura y ofreciendo experiencias auténticas.
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El turismo comunitario q'eqchi' se ha convertido en una de las principales formas de desarrollo local en Alta Verapaz, donde comunidades indígenas han encontrado en la riqueza natural y cultural de la región una oportunidad para generar ingresos, preservar sus tradiciones y compartir su identidad con visitantes nacionales y extranjeros.
Diversos destinos turísticos de este departamento forman parte de esta dinámica comunitaria, entre ellos Semuc Champey, las Grutas del Rey Marcos, las Cuevas de Lanquín y el Parque Nacional Laguna Lachuá, lugares donde pobladores locales participan como guías, emprendedores y prestadores de servicios turísticos, ofreciendo recorridos, hospedaje, alimentación y otras experiencias vinculadas con la naturaleza.

A estos se suman otros atractivos naturales como Las Conchas, en Chahal, así como distintos culturales e históricos ubicados en distintos municipios como Cobán, San Pedro Carchá, San Cristóbal Verapaz y Santa Cruz Verapaz.
Estos lugares reciben cada año a viajeros interesados en conocer la biodiversidad del departamento, así como las costumbres y tradiciones de las comunidades q'eqchi' y poqomchí.

Turismo que fortalece la identidad
Uno de los ejemplos de este modelo es el trabajo del guía comunitario Érick Choc, quien desde los 15 años comenzó a involucrarse en el turismo al trabajar en un restaurante cercano a Semuc Champey.
Con el tiempo comprendió que conocer la historia, la cultura y la naturaleza de cada destino era fundamental para orientar a los visitantes que llegan atraídos por la belleza del lugar y por la posibilidad de vivir una experiencia cercana a las comunidades locales.

Actualmente, con 35 años, Choc destaca que el turismo comunitario no solo representa una fuente de empleo digno, sino también una herramienta para fortalecer la identidad cultural q'eqchi'.
Explica que gracias a la llegada de turistas, muchas familias pueden comercializar artesanías, alimentos tradicionales y productos locales, generando ingresos directos para las comunidades.

El guía también resalta que la capacitación constante ha permitido a los pobladores aprender nuevos idiomas como inglés, francés, italiano, portugués e incluso mandarín, lo que facilita la atención a visitantes internacionales.
Él mismo comparte sus conocimientos del idioma inglés con otros guías, con el objetivo de mejorar la atención a los turistas y abrir más oportunidades laborales para los jóvenes que desean integrarse a esta actividad.

Experiencia completa
Además de mostrar paisajes naturales, el turismo comunitario promueve la gastronomía ancestral maya q'eqchi' y poqomchí, considerada uno de los principales atractivos para los visitantes.
Según Choc, una buena atención y la transmisión auténtica de la cultura motivan a los turistas a regresar y recomendar el destino, generando un efecto positivo en la economía local y en la proyección turística de la región.
Operadores turísticos locales también impulsan estas iniciativas. Diego Fernández, propietario de las Grutas del Rey Marcos, señaló que las empresas familiares trabajan en coordinación con guías comunitarios y brindan capacitaciones para fortalecer sus habilidades y mejorar el servicio ofrecido a los visitantes.
Indicó que la preparación constante de los guías es clave para consolidar el turismo sostenible en Alta Verapaz, ya que permite ofrecer experiencias de mayor calidad y contribuir al desarrollo económico de las comunidades originarias sin perder de vista la conservación de la naturaleza y el respeto por la cultura local.





