24/10/2020

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Universidad de EEUU resalta trayectoria de jugadora guatemalteca

  • Por Fredy Hernández
16 de octubre de 2020, 07:10
La historia de superación de Andrea Rabanales fue resaltada por su club durante el Mes de la Herencia Hispana que se festeja en Estados Unidos durante octubre. (Foto: Ball State Sports)

La historia de superación de Andrea Rabanales fue resaltada por su club durante el Mes de la Herencia Hispana que se festeja en Estados Unidos durante octubre. (Foto: Ball State Sports)

La Universidad de Ball State en Indianapolis dedicó un reportaje especial a la futbolista guatemalteca Andrea Rabanales como homenaje en el Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos.

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El reportaje destaca como Rabanales, al igual que otras jugadoras de su generación, están rompiendo las barreras y abriendo el camino a las nuevas generaciones del fútbol femenino.

Andrea no tenía idea a dónde la llevaría la vida cuando comenzó a patear una pelota en el recreo cuando era niña en Guatemala.

“No había razón para que ella pensara sobre eso. El fútbol, aunque es el deporte más popular de su país de origen, no era practicado entre su familia, además, las oportunidades para las jovencitas en el fútbol juvenil eran muy pocas y selectas”, refiere el reportaje.

Pero a ella le encantaba este juego, así que se ganó un lugar como pudo. Lo cual le ha valido la pena, pues su pasión de niña se convirtió en una habilidad para integrar equipos de fútbol, la Selección y actualmente el equipo de la Universidad de Ball State.

La guatemalteca se ha ganado un espacio en su equipo Cardinals en la Universidad de Ball State.
La guatemalteca se ha ganado un espacio en su equipo Cardinals en la Universidad de Ball State.

"Crecí en una cultura en la que se suponía que las niñas ni siquiera jugaban fútbol, así que fue un poco diferente porque siempre fui la única niña que jugaba con mis amigos. En ese entonces solo estaba tratando de encontrar chicas para poder jugar con ellas en los torneos. Durante esos tiempos no era algo común de ver", relata.

Rápidamente se dio cuenta de que estaba dotada en el juego porque los niños se frustraban con lo bien que jugaba. Ella perfeccionó sus habilidades contra ellos hasta la edad de 11 o 12 años cuando finalmente hubo suficientes chicas para los equipos.

También contó con el apoyo de su familia, aunque ninguno de ellos practicaba fútbol.. Al principio, fue una sorpresa para ellos que Andrea tuviera tanto interés en eso, pero la animaron en el camino y reforzaron su creencia de que era buena.

Su primer equipo en Estados Unidos fue en Navarro College, pero después dio el salto a la Universidad de Ball State.
Su primer equipo en Estados Unidos fue en Navarro College, pero después dio el salto a la Universidad de Ball State.

"Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué hacía en el recreo, dije que jugaba fútbol y me dijeron, '¿Qué?' No es como si estuviera acostumbrado a ver a alguien jugar, así que creo que fue algo natural".

Andrea finalmente se dio cuenta de las habilidades que había desarrollado hasta que empezó a ser calificada como una de las mejores jugadoras de Guatemala, donde fue parte de UNAFUT con el que ganó cinco campeonatos consecutivos.

Luego fue convocada para la Selección Nacional femenina para participar en la clasificación de CONCACAF para los Juegos Olímpicos 2016 y eliminatorias del Mundial Femenino del siguiente año.

Fue el fútbol que le brindó la oportunidad de ganarse una beca en Estados Unidos, primero en Navarro College de Texas, donde marcó 19 goles en dos temporadas, lo que sirvió para llamar la atención del cuerpo técnico de Ball State para unirse a las Cardinals.

Rabanales forma parte del homenaje que su universidad le hizo a sus estudiantes provenientes de América Latina.
Rabanales forma parte del homenaje que su universidad le hizo a sus estudiantes provenientes de América Latina.

Rabanales se dio cuenta de la posibilidad de obtener una beca en una universidad jugando fútbol al ver ejemplos de sus compañeras guatemaltecas que firmaron y jugaron en universidades de Estados Unidos y ver juegos colegiales en televisión, eso creó en ella el deseo de lograrlo por su cuenta.

"Es una gran experiencia y un nivel diferente en un país diferente. Me ha dado más experiencia de juego y también me ha ayudado a crecer como persona de manera general", agrega.

En su primer año en Muncie, Rabanales ayudó a la Ball State a igualar la marca de victorias de la escuela. La temporada de otoño se pospuso para la primavera debido a la pandemia del Covid-19, pero cuando inicie en marzo, Ball State será uno de los principales candidatos al título de la conferencia Mid-American.

La jugadora guatemalteca es una inspiración para las futuras generaciones de futbolistas femeninas en Guatemala.
La jugadora guatemalteca es una inspiración para las futuras generaciones de futbolistas femeninas en Guatemala.

En la actualidad, las niñas en Guatemala tienen más oportunidades para jugar al fútbol y Rabanales ha demostrado que este juego puede llevarlas tan lejos con la ayuda de su talento y su dedicación.

"Estoy orgullosa de eso, y también me siento una niña privilegiada. En mi país, el fútbol femenino no es muy apoyado por la gente, así que creo que estar aquí es un gran ejemplo para mostrar a otras chicas lo que pueden hacer", puntualizó.

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