A las puertas de su primera titularidad, el atacante argentino Julián Álvarez intenta mantener el foco en el Mundial después del incendio que desató en España por su deseo de abandonar el Atlético de Madrid.
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Los otros nueve más cotizados del momento ya han dejado su huella en el torneo. Kylian Mbappé, Erling Haaland y Harry Kane se anotaron a la pelea por la Bota de Oro, mientras la Araña tiene su casillero a cero después de las dos primeras fechas.
La primera gran oportunidad para Álvarez llegará el sábado ante Jordania en Arlington (Texas), donde se perfila para iniciar en el once alternativo que presentará Argentina, ya clasificada como primera del Grupo J.
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Al otro lado del Atlántico, Álvarez lleva días acaparando portadas en la que se perfila para ser la gran telenovela del verano en el futbol español.
El terremoto lo desató el jugador cuando menos se esperaba. La Araña confirmó un secreto a voces: quiere marcharse del Atlético de Madrid tras dos temporadas sin títulos.
"Hablé con las personas del club, con las que tenía que hablar, y creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño", soltó Álvarez.
“No es momento para hablar de esto pero tampoco puedo esconderme, trato de ser una persona honesta. Hablé con las personas del Atlético Madrid y creo que lo mejor para todos es una TRANSFERENCIA. Quiero cumplir mi sueño”
La bomba de Julián Álvarez, pidiendo ser transferido pic.twitter.com/plm9bnmKRX
El ariete no precisó cuál es su destino soñado, pero los dos gigantes de España se han movido para hacerse con él. A inicios de mes, el Real Madrid presentó una inusual oferta pública de 150 millones de euros que fue rechazada por el club vecino.
Florentino Pérez, que había prometido realizar una oferta de ese calibre en la campaña electoral, se enfocó entonces en otros objetivos y el equipo que se sospecha que está detrás del movimiento de Álvarez es el Barcelona, necesitado de un nueve de primer nivel por la marcha de Lewandowski.
El Atlético se muestra por ahora indignado e inflexible con los intentos de sus rivales, a los que recuerda que la cláusula de salida de su estrella es inalcanzable, 500 millones de euros.




