¿Padres de algodón, hijos de cristal? En los últimos años, ha surgido un debate acerca de cómo la crianza basada en el respeto e igualdad crea jóvenes con poca tolerancia a las frustraciones.
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"Generación de cristal" es un término despectivo que se utiliza para definir, sobre todo, a los nacidos en la Generación Z (1994-2010).

Según dicha teoría, acuñada por la filósofa Montserrat Nebrera, en el afán de crear vínculos con sus hijos, los padres les ofrecen "todo", incluida la resolución de problemas. A la larga, esos jóvenes se vuelven intolerantes a la crítica y las frustraciones, además de emocionalmente inestables.
Esto de ninguna manera significa que los padres deban volver a prácticas antiguas, violentas y autoritarias, sino simplemente darles una buena guía para convertirse en adultos.
En este sentido, la comunicación es clave: escúchalo, comparte tus propias experiencias, castiga cuando sea necesario (nunca con violencia) y muéstrale que los obstáculos son superables.

Luchas de los adolescentes
- Cambios de humor
- Drama amistoso
- Sermones paternos
- Primer amor
- Incertidumbre sobre el futuro
- Primer corazón roto
- Preocupación por lo que dicen los demás
- Presión social
- Presión académica
Labor como padre
- Sé un padre y un amigo
- Asiste a los eventos escolares
- Evita burlarte de tus hijos
- Crea una estructura
- Motiva el autocuidado
- Cálmate y piensa
- Pasa tiempo con tu familia
- Comunícate con empatía
- Motívalo a buscar un trabajo durante las vacaciones

Acciones
Los adolescentes que no manejan sus frustraciones pueden tener problemas serios tanto en casa como en la escuela. Como padre no debes ignorar el problema, sino tratarlo inmediatamente:
- Muestra empatía: trata de entender de dónde viene su frustración.
- Sé consecuente: establece los límites y las expectativas. Por ejemplo, dile qué sucederá si se pasa de su hora de llegada y cumple. Lo harás más difícil si cambias las reglas constantemente.
- Pide tiempo fuera: durante una conversación acalorada, toma pausas para calmarte y no explotar. Nunca abordes temas "sensibles", como permisos o tiempos en redes sociales, mientras están en una discusión.
- Ayúdale a procesar: enséñale que las frustraciones son parte de la vida y dale ejemplo de las herramientas para lidiar con ellas: hacer ejercicio, salir a tomar aire, escribir en un diario, etc.
- Analiza el origen: las frustraciones suelen tener trasfondos como la tristeza, la culpa o la vergüenza.
- Busca ayuda: pide consejo a otros padres o a algún profesional.

Dales una mano
- Como padre, debes fomentar en tus hijos algunas habilidades que les ayudarán para toda la vida:
- Planeación: capacidad de establecer y concretar sus metas y planes.
- Concentración: habilidad de concentrarse en determinado objetivo.
- Autocontrol: controlar la forma cómo respondemos a las emociones y situaciones estresantes.
- Conciencia: no solo ver lo que sucede en el mundo, sino tratar de empatizar con ello.
- Flexibilidad: capacidad de adaptarse a todas las situaciones.
Beneficios de lidiar con las frustraciones
- Mejora relaciones con los demás
- Mejora salud mental
- Aumenta la salud física
- Incrementa la productividad
- Mejora la autoestima





