• Voces

De derrota en derrota hasta el descalabro final

  • Por Daniel Haering
La canciller Sandra Jovel increpó al jefe de la Procuraduría de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, en la Corte Suprema, por oponerse a la expulsión del embajador Anders Kompass. (Foto: imagen tomada del video de Prensa Libre)

La canciller Sandra Jovel increpó al jefe de la Procuraduría de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, en la Corte Suprema, por oponerse a la expulsión del embajador Anders Kompass. (Foto: imagen tomada del video de Prensa Libre)

Nos gobiernan personajes diminutos. Centrados en peleítas de vista corta, hundidos en sus propias personalísimas miserias y alejados de los problemas de gestión del país, ni siquiera son capaces, dentro de su egoísmo, de hacer jugadas de mediana altura. Se echa de menos a Arzú en ese sentido.

El legado de Morales, a quien nadie defiende más que con un menospeorismo coyuntural, será el de la medianía, la insignificancia, la trivialidad y la vulgaridad…todos sinónimos de mediocridad.

Hace un año el Presidente emprendió un camino repleto de raquíticas victorias y sustantivos fracasos hasta la derrota final.

Nadie más dañado que él mismo de lo que pasó, embriagado por el espejismo de “importar” de “ser la unidad nacional”, engañado y aislado por los que le rodean, y deambulando entre conspiraciones que no levantan vuelo ni aterrizan.

Los reveses son automáticamente sustituidos en la atención del Gobierno por batallas de un nivel inferior.

Hoy están con la expulsión de Anders Kompass, un diplomático conocido y respetado.

Hace unos años Kompass denunció valientemente un grave caso de abuso infantil por parte de soldados franceses en la República Centroafricana.

Pese a las presiones contra su figura una comisión independiente le dio la razón. El Embajador salió victorioso y con el prestigio reforzado.

¿Qué creen que se piensa en esferas diplomáticas cuando se escucha que el Gobierno de Guatemala expulsa a una figura como esa en el contexto de lucha contra la corrupción? Adivinan bien: la respuesta no favorece a la imagen de nuestro país.

Y no dejan de recibir palo. El fin de semana llegó a Guatemala un senador republicano de línea dura, pro Israel y conservador hasta la médula ¿Qué dijo? Que CICIG debe poder operar con libertad. Una mancha más al tigre, si es que hacía falta otra.

La desesperación es notoria. Ahora jugarán a no renovarle la visa a Iván Velásquez y se darán de bruces con la sentencia de hace un año, que ya fue aplicada en forma de regaño cuando una vicecanciller de cuyo nombre no quiero acordarme reprendió al Comisionado cual maestra de escuela.

¿Se pueden imaginar una jugada más rastrera? ¿Se dan cuenta del desgaste innecesario para nuestras instituciones? Pues siguen y seguirán, atrasando lo inevitable y quedándose solos en el proceso.

Paracuandismo, ytumasismos, venezuelismo…todas versiones de un profundo infantilismo. El mismo que alumbró las palabras leídas sin levantar la mirada de un Jimmy al que solo le quedan berrinches y patadas de ahogado.

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28 de agosto de 2018, 13:08

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