21/10/2020

  • Guate

Esta es la historia de Catarina Raymundo, la abuelita abandonada

  • Por Erivan Campos
19 de octubre de 2019, 08:10
Tú puedes ayudarla y juntos podemos darle un lugar para vivir. (Fotomontaje Erivan Campos)

Tú puedes ayudarla y juntos podemos darle un lugar para vivir. (Fotomontaje Erivan Campos)

Ya te contamos algo de la historia de la ancianita Catarina Raymundo y, en exclusiva, te tenemos la desgarradora historia de vida de esta valiente mujer, así como las vías directas para ayudarla. Dio todo por su hijo y ahora vive afuera de una cobacha.

Su historia

Por el año 1924 nació en Quiché Catarina Raymundo, quien tuvo una niñez en el campo y aprendió a vivir de él. Creció y heredó cabezas de ganado lechero, un terreno y una casa. Diariamente se levantaba antes de que alumbrara el sol, ordeñaba sus vacas y vendía su leche en la comunidad de Cotzal, Quiché.

Formó un hogar durante muchos años pero su vida cambió cuando descubrió que no podía engendrar hijos, motivo por el cual su esposo decidió abandonarla. Sumida en la tristeza vio una luz de esperanza al decidir adoptar a un niño que llegó a su vida y que no contaba con familia.

Catarina le dio comida, vestido, ejemplo y un hogar que formaron ambos durante muchos años. La mujer entregó todo de sí para el niño y lo volvió su todo. Con mucho esfuerzo le dio educación “para que tuviera una mejor vida” como ella suele decir y el muchacho logró graduarse de perito contador con conocimientos en administración. 

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Con una carrera ya, el joven decidió perseguir el sueño americano, objetivo común en los pobladores de aquel departamento. Quien se logra ir puede darle a su familia un mejor estilo de vida y logran cosas que aquí solo se pueden soñar.

Todo parecía ir bien, pero poco antes de la graduación, el destino les hizo una mala jugada. El muchacho descubrió que era adoptado, cosa que Catarina calló durante todos esos años, y él decidió creer que había vivido una mentira.

Pidió irse a los Estados Unidos y su madre le pagó el viaje con coyote. Hipotecó su casa, porque debía hacer el pago rápido y todo el dinero “de junto”. El muchacho se fue al siguiente día de su graduación. Logró llegar allá pero nunca avisó, nunca llamó, nunca dijo si quiera: mamá logré llegar. 

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Catarina estaba dejando ir junto con él su motivo de vivir.

Con el paso del tiempo, las amistades del joven fueron contándole a su mamá que vivía en Minesota y que había formado una vida con una mujer salvadoreña. Los años de silencio de su hijo le cortaron las ganas de vivir a Catarina, cada vez más anciana y sin poder atender a su ganado, sin hijos ni descendencia alguna, la mujer fue perdiéndolo todo. Dejó de poder pagar las cuotas y perdió a sus animales, con los años el banco embargó su terreno y su casa céntrica.

Hace 14 años la mujer se vio obligada a dejar el lugar que la vio nacer, se refugió en la aldea Chisis que está a una hora del centro de Cotzal donde vivía antes. Encontró refugio con un joven llamado Tomás que le dio un sitio donde quedarse pero el lugar no tiene casa construida, comenzó a vivir en una cobacha pero se está pudriendo desde sus bases y se cae a pedazos.

La alegría se fue de la vida de esta mujer y a sus 95 años, ya no puede valerse por sí misma.

Su historia se desconocía hasta que llegó a ella el joven evangelista Alexander Cedillo, quien es misionero de la Iglesia Príncipe de Paz y se dedica a ayudar en estos casos. Comenzó a movilizar a los congregados de su iglesia y de otras, sin importar credo, para apoyar a la abuela, el caso se viralizó por las redes sociales y comenzó a cambiarle la vida a la abuelita.

En 10 años de vivir ahí, nunca la abuela Catarina había tenido tanto apoyo, hoy nacionales y extranjeros dan ayuda, de poco en poco van construyéndole una nueva casa. Se recolectaron ya Q12mil, pero la casita está presupuestada en Q16mil con todos sus acabados y aún falta por reunir dinero.

Ya están construidas las zapatas, los parales, el techo y se está levantando pared.

 

 

Algunos han sugerido enviarla a un asilo, pero ella ama la aldea, el lugar que le trae recuerdos de su infancia en el campo, el olor de la leche fresca y el recuerdo del que un día fue su hijo. Ahora ya no lo menciona, no dice su nombre, no quiere repetirlo, llora al recordarlo y solo dice “mi hijo” porque sigue siendo suyo pese a la distancia y el rencor que le pueda guardar.

Delincuentes, engaños y amenazas ¿del propio hijo?

Alexander Cedillo hace su mejor esfuerzo para apoyarla, pero se vuelve cada vez más difícil. Ahora esta siendo extorsionado por vía telefónica. Le contó a Soy502 “Hace poco me llamaron y me dijeron que si quería seguir haciendo lo que yo hago, tenía que dar 200mil quetzales. Por eso ahora hasta miedo me da dar mi número, pero el compromiso de Alexander es mayor que cualquier miedo y “en nombre de Dios” sigue con su labor, porque cree que la palabra de Dios está para volverla acción.

Nos cuenta también, con mucha consternación, que recibió una llamada, en la que posiblemente el hijo de la abuela Catarina buscaría comunicarse con él. Pero no fue para saber de su mamá ni para apoyar, llamó para hacerle una clara amenaza.

Desde Kentuky el hombre le dijo que quitara las fotos y videos de su perfil del Facebook y que lo eliminara todo, la llamada terminó con un “o te las vas a ver conmigo”.

Así es que con todo en contra el joven sigue buscando apoyar a la abuelita y promete no parar hasta que tenga una casita terminada “creo en Dios que pronto terminaremos, es poco lo que falta”. Ha habido incluso quienes le dicen que ya depositaron o que enviarán apoyo material y nunca llega ni el dinero ni la comida o los materiales.

 

Cómo apoyarla

Ahora Alexander pide ayuda o bien desde la Gobernación quichelense y el Ministerio de trabajo para añadir a la abuela al programa de adulto mayor.

En la casa falta puerta, ventana, piso, acabados, algún mobiliario (ya tiene una camita donde dormir), ella necesita ropa, y un apoyo constante.

Ayuda

Cuenta: 3052042836. A nombre de Pedro Alexander Cedillo Marcos. Banrural.

Cuenta: 7824370563 a nombre de Pedro Alexander Cedillo Marcos. Banco Industrial

Puedes hacer un depósito en cualquiera de las dos cuentas o bien llamar al 45349370 para comunicarte con el muchacho.

 

Resta decir que el joven está reconocido por la comunidad, su iglesia y el pastor. El dinero que se envíe a través de él llegará directamente para la construcción y para la abuela, como hasta ahora ha sido.

Alexander nos comparte su identificación sin ningún miedo, está ayudando a la abuelita siguiendo la palabra de Dios no buscando beneficiarse a él mismo. (Foto Cortesía Alexander)
Alexander nos comparte su identificación sin ningún miedo, está ayudando a la abuelita siguiendo la palabra de Dios no buscando beneficiarse a él mismo. (Foto Cortesía Alexander)

Alexander se ha comprometido con Soy 502 a informar sobre la entrega de lo recaudado a la abuelita Catarina y enviar imágenes de su casa terminada, su ropa nueva y si se lograra recaudar dinero en efectivo, ella recibiéndolo.

¡Es momento de ayudar!

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