Paul Nicklen, un fotógrafo de National Geographic, que gusta de documentar la vida en la Antártida decidió realizar una asignación, la que le dejó unas maravillosas fotos que lo pusieron al borde del peligro y aceleraron su adrenalina al creer que iba a morir por la mordida del León Marino más grande que él allá visto, pero la historia dio un giro inesperado, ve aquí de qué se trata.
La obsesión polar que casi le cuesta la vida a este fotógrafo
Él es Paul Nicklen el fotógrafo experimentado en vida en la Antártida para National Geographic. (Foto: Archivo)
Paul se encontró con esta inusual situación, el León Marino más grande que él haya visto, por lo que decidió documentarlo. (Foto: Archivo)
Lo que pareció un ataque por un León Marino, fue todo lo contrario, el gran mamifero marino luego de esa foto tomó otra actitud hacia él. (Foto: Archivo)
Durante 4 días seguidos pensó que el renombrado fotógrafo era su cría y llegó en repetidas ocasiones donde él se encontraba. (Foto: Archivo)
El mamífero le llevaba pingüinos vivos y muertos para que se alimentara, incluso le enseñaba como masticarlos. (Foto: Archivo)
Incluso el león marino lo buscaba, algo que el cazador de instantáneas no desaprovecho para realizar estas imágenes. (Foto: Archivo)
Este es el León Marino más grande que Paul ha fotografiado y una de las mejores fotos que ha logrado. (Foto: Archivo)



