Descubre la historia de Jesús Nazareno de la Caída en San Bartolomé Becerra. Desde su primera procesión en 1902 hasta convertirse en un pilar de la fe que reúne a más de 11 mil cargadores en la Antigua Guatemala este Quinto Domingo de Cuaresma.
LEE TAMBIÉN: Kajyub': La fortaleza maya que vigiló el valle de Rabinal desde las alturas
El Quinto Domingo de Cuaresma se ha convertido en un desborde de fe y tradición por la procesión de la consagrada imagen de Jesús Nazareno de la Caída, venerado en la aldea San Bartolomé Becerra, el cual sale en procesión desde 1902.
El Nazareno de la Caída recibe la devoción de guatemaltecos de todas partes, junto a visitantes procedentes de países vecinos, quienes abarrotan la Ciudad Colonial para apreciar el paso del cortejo procesional.

La procesión se caracteriza por pasar casi un día entero fuera de su templo, al salir a las 3:00 de la madrugada del Quinto Domingo de Cuaresma (hoy) y regresar poco después de la medianoche del lunes, según lo anunció la hermandad a través de su sitio oficial.
"Según datos históricos de la Hermandad, junto a los recopilados por Luis Ramírez y Édgar Santacruz, la historia de la imagen se divide en dos ciclos", explicó el exintegrante Hiram Salazar.

El primero parte desde el comienzo del período colonial, a mediados del siglo XVI, hasta 1902, y desde 1902 a la fecha.
"Aunque se desconoce quién buriló la imagen del Nazareno, hay quienes se la atribuyen (al escultor) Pedro de Mendoza, aunque no existe fuente documental y tampoco se conoce en qué año llegó al templo", informó Salazar.
En 1959, Jorge Aguirre Matheu publicó en el diario El Imparcial un artículo donde consigna una serie de datos relacionados con la primera procesión de Jesús de la Caída.
"Se remarca que estos datos son importantes, pues Jorge Aguirre era hijo de los dueños de la finca Retana, de donde provino la imagen", detalló Salazar.
Refiere que este cortejo procesional salió por primera vez el 23 de marzo de 1902, siendo Jorge Aguirre y su hermano Carlos quienes la organizaron, cumpliendo así con una petición de sus padres.
En la procesión participaron vecinos de la aldea encabezados por Encarnación Sicay, junto a mozos de las fincas vecinas.

Crecimiento
Según los datos de la Hermandad, en 1920 las andas procesionales eran de seis y ocho brazos, y salían de cuatro a cinco tandas.
Ambas cifras cambiaron, ya que para 2026 son 131 tandas de cargadores de 90 hombros cada una, lo que hace una participación de 11 mil 790 cucuruchos, más la sección de damas.

Tal afluencia ha hecho que las autoridades locales preparen toda una logística para recibir a más de un millón de personas, lo que implica brindarles seguridad, estar al pendiente de los niños que puedan perderse y asegurarles comodidad durante su estancia.
Según la comisión de Cuaresma y Semana Santa de la comuna antigüeña, en años anteriores ingresaron 10 mil vehículos livianos, 300 microbuses y 240 buses, por lo que se preparan para una cantidad similar o mayor.





