El Liverpool y el Chelsea dieron un paso atrás en sus aspiraciones de estar la próxima temporada en Liga de Campeones, al perder respectivamente ante Brighton (2-1) y Everton (3-0), ofreciendo al Aston Villa (4º) una ocasión de oro para abrir brecha.
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Los Reds encadenaron un tercer partido seguido sin ganar en liga y desperdiciaron la ocasión de situarse provisionalmente en la preciada cuarta posición.
Privados del astro egipcio Mohamed Salah y de su arquero brasileño Alisson, ambos lesionados, los hombres de Arne Slot sufrieron el doblete del veterano Danny Welbeck (14' y 56'), que dejó sin efecto la igualada del húngaro Milos Kerkez (30').
El doblete del delantero inglés dio al conjunto local su cuarta victoria en cinco partidos de la Premier League, manteniendo vivas sus opciones de jugar en Europa la próxima temporada.
Los visitantes sufrieron otro golpe por lesión cuando su máximo goleador, el francés Hugo Ekitiké, que se retiró cojeando al poco de comenzar el partido.
Slot afirmó que perder al delantero francés supone un serio contratiempo, dado su actual escaso número de opciones en ataque.
El internacional galo se retiró entre lágrimas tras sufrir un golpe con otro ilustre veterano, James Milner, y lesionarse en el muslo izquierdo tras solo tres minutos de juego.
It's heating up in the race for Europe with the chasing pack edging closer pic.twitter.com/6B1mHVZya1
En crisis
A continuación, el Chelsea, que tenía el camino libre para superar al Liverpool en la tabla, patinó al encadenar su cuarta derrota naufragando en el campo del Everton (3-0), que se vuelve a situar a dos puntos (séptimo con 48).
Cuatro días después de su eliminación en octavos de final de la Champions contra el PSG, el equipo de Liam Rosenior no estuvo a la altura en Goodison Park ante unos Toffees frescos y ambiciosos.
Tras el 8-2 ante el PSG en el cómputo de la eliminatoria y las derrotas ante Newcastle y Everton en 11 días, Rosenior pidió a los suyos "olvidar el ruido".
Lanzado al espacio, Beto abrió el marcador con una vaselina sobre el español Robert Sánchez (33'), antes de firmar un doblete gracias a una mala intervención del guardameta, incapaz de blocar el balón a pesar de que el disparo iba directamente hacia él (62').
Iliman Ndiaye sentenció con un sublime disparo con rosca a la escuadra (76') que terminó por noquear a unos Blues impotentes.





