La magnitud de las recientes protestas se ha intensificado y lo que inició como una denuncia ante la crisis económica, hoy en las calles los manifestantes corean “muerte al dictador”.
EN CONTEXTO: Las protestas siguen en Irán y el hijo del sah pide "tomar" las ciudades
Incendios y daño estructural a mezquitas, bancos, seminarios y comisarías han aumentado en distintas ciudades de Irán, luego de que el ayatolá Ali Khamenei, líder supremo iraní, ha desplegado distintas acciones para mitigar estas protestas además de denominar a los participantes como “títeres de Trump” y “terroristas”.
Esto luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresara su apoyo a los manifestantes y advirtiera al régimen iraní de no utilizar la fuerza contra ellos.
ÚLTIMA HORA: Teherán ahora está inundada de manifestantes que se levantan contra el régimen islámico y gritan "Muerte al dictador".
Ellos están venciendo incluso a la cruel censura y represión del régimen.
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En el país, la confianza en su poder se ha desvanecido, los iraníes ya no creen que sus gobernantes puedan detener la creciente crisis del coste de la vida.
Incluso el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, lo admite. A la escasez de electricidad y agua se suma ahora la escasez de alimentos, también las importaciones básicas no llegan a las provincias y el rial se está depreciando tan rápidamente que los comerciantes acaparan los productos en lugar de venderlos con pérdidas.
ÚLTIMA HORA: Teherán ahora está inundada de personas que llevan la bandera iraní anterior a la revolución islámica y gritan "Muerte al dictador".
Da la sensación que el régimen islámico está acabado. pic.twitter.com/Ys5vxR1gCR
Desde 2023, los ataques israelíes han debilitado a los representantes regionales de la República Islámica.
En una campaña de ataques aéreos de 12 días el verano pasado, Israel mató a gran parte del alto mando militar iraní. Incluso ahora, Khamenei, preocupado por su seguridad personal, pasa largos periodos escondiéndose, una postura incómoda para un líder supremo.
Tras 36 años en el poder, parece cansado y falto de ideas, pero firme en mantenerse en el poder. Por ahora, el destino de Irán dependerá ahora de quien tenga más capacidad de resistencia: su gobernante o su pueblo.
Con información de Infobae





