Tras 8 años de casados, la familia Prado Corcuera buscó tener un hijo, fruto del amor incondicional que ambos se prodigan. Ahí comienza la historia de lucha de Henry y Leny.
La pareja intentó de forma incansable lograr un embarazo. “Tenemos claro que no es cuando uno quiere sino cuando Dios así lo decide”, dice Henry Prado, quien explica que nunca perdieron la fe y soñaban con un bebé.
Dos años después, luego de unas 40 pruebas negativas y numerosos exámenes y consultas con especialistas, llegó a ellos el médico indicado. Estaban desgastados emocional y económicamente, pero “Dios estaba en el centro de nuestra vida y nos enseñó a ser pacientes”, comenta Henry.
Ambos se aventuraron a buscar el sueño de su bebé con regímenes de alimentación y salud extremos. Su esfuerzo fue máximo.

La llegada del amor
En noviembre de 2019 llegó, por fin, la respuesta a sus plegarias. “Felicitaciones, estás embarazada”, escuchó la emocionada futura madre.
El embarazo empezó normal y todo iba muy bien. Se proyectaba que el bebé nacería en julio próximo, y el matrimonio comenzó a prepararse para la llegada de “Adrián Isaí”.
Pero el sábado 21 de marzo, algo salió mal. El matrimonio descansaba en casa tras el toque de queda y en la madrugada, inesperadamente, Leny comenzó a sangrar. Debieron salir a buscar ayuda médica. Leny y Henry sintieron morir.
Las palabras del médico en ese momento fueron:
Ningún hospital nacional tenía el equipo que necesitaba el pequeño Adrián para lograr sobrevivir y debieron ir a un hospital privado de renombre, único en todo el país donde podía haber una opción.
A las 9:45 horas, Adrián logró nacer con tan solo 23 semanas de gestación, y con un peso de 1 libra y 4 onzas.
Su papá nos cuenta: “Le daba gracias a Dios, mis ojos estaban viendo su promesa. Quería arrancarme el corazón y dárselo a mi esposa y a Adriancito. Pero lo que podía hacer yo en ese momento era únicamente orar”.
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El pronóstico fue desalentador, el doctor dijo que el bebé tiene un 20% de probabilidades de sobrevivir. Pero, milagrosamente, Adrián, cuyo nombre significa “Dios es salud”, lucha día a día y crece, venciendo todas sus metas y retos. Cumplió ya 14 días fuera del vientre materno.
Mientas tanto, el bebé no puede dejar el hospital hasta dentro de varias semanas cuando sus pulmones se hayan desarrollado; debe seguir en cuidados intensivos.
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Necesitan apoyo
La familia invita a unirse a ellos en oración y ruega por apoyo económico, ya que no cuentan ni con apoyo del IGSS ni con un seguro médico. Ambos padres trabajan en una empresa de carpintería y, en estos momentos, debido a la pandemia, no pueden laborar con normalidad, por lo que las deudas derivadas de los gastos de hospitalización se acumulan.

"Tenemos aportes de Q2, Q7, Q8", cuentan. No hay aporte pequeño, toda cantidad es grande para un reto tan enorme como el que Adrián y su familia tienen.
Puedes apoyarlos uniéndote al grupo de Facebook: ¡Todos por Adrián! donde encontrarás desde grupos de oración y alabanza, hasta rifas en beneficio del bebé.
Y en Instagram en @todosporadrian
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También puedes dejar tu donativo en GoFundme, dando clic aquí.
Este bebé ya está haciendo su parte, únete y ayúdalo a demostrar que los milagros y la bondad sí existen.

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ALGUNAS IDEAS PARA PASARLA EN FAMILIA:







